Cazadores de sombras: La sobrexplotación de un universo

26.10.17

Es difícil ser bookaholic y no conocer la saga de The Mortal Instruments (o en español: Cazadores de sombras).

El primer libro de la saga fue lanzado el año 2007 y se supone que sólo sería una trilogía; compuesta por Ciudad de hueso, Ciudad de ceniza y Ciudad de cristal. Sin embargo, imagino que Cassandra Clare vio la oportunidad de poder extenderse aún más y no lo pensó dos veces, incluyendo al universo de los Cazadores de sombras, una trilogía, The Infernal Devices (o Los Orígenes), partiendo por Ángel mecánico e intercalándola desde ahí con los siguientes tres libros de la saga principal y los dos restantes de la precuela, concluyendo en el siguiente orden: Ciudad de los ángeles caídos, Príncipe mecánico, Ciudad de las almas perdidas, Princesa mecánica y finalmente Ciudad del fuego celestial, en el año 2014. Hasta acá ya tenemos nueve libros y realmente un gran montón de páginas. Pero eso no es todo, porque entre los dos últimos libros, Cassandra comienza a sacar periódicamente historias independientes que una vez recopiladas se transforman en Las crónicas de Magnus Bane.

¿NO SERÁ MUCHO? esa es la gran pregunta. Como fans empezamos a calcular cuando terminaremos saliendo de este universo y llegamos a la conclusión que será en varios años más, porque en algún punto de la vida, salió el anuncio de que Clare planea sacar cuatro trilogías más, compuestas por The Dark Artifices (o Renacimiento), The Last Hours, The Wicked Powers y The Eldest Curses, dándonos de esta forma una visión completísima de todos los espacios alguna vez mencionados en las historias.

Cabe destacar que antes de la publicación de Lady Midnight, primer libro de The Dark Artifices, lanza de la misma forma en que sacó Las crónicas de Magnus Bane; Tales from the Shadowhunter Academy, basado en Simón Lewis y su experiencia hacia ascender como Cazador de sombras. También hay un montón de otro material extra, el codex, libros sobre otros sectores del universo, las versiones manga, novelas gráficas, cartas del tarot, más y más historias, y tanto material que estoy segur que hay cosas perdidas.

Lo que me motivó a escribir esta entrada es un comentario (discusión en realidad) que vi en Goodreads sobre Cassandra Clare y la "sobrexplotación" que ha hecho de un mismo mundo, por años, para ganar dinero. También había una fuerte critica a su falta de imaginación/creatividad y su incapacidad de escribir sobre algo que no fuesen los cazadores de sombras.

Así que voy a aclarar prejuicios y defender.

En primer lugar: cada serie de libros publicada de Cassandra Clare y todas las que se vienen, tienen tramas originales e independientes una de las otras; sí, pueden leerse en cualquier orden y también pueden omitirse series si a alguien no le gusta alguna. Por supuesto que todas giran en torno a los Cazadores de sombras por que es un universo con un montón de apellidos y un montón de historia que vale totalmente la pena que sea explorada. Así como hay autores escriben sólo teniendo nuestra realidad como contexto, Clare escribe en la dimensión de las sombras, con personajes diferentes. Lo ideal, obvio, es leer todos los libros para, no sé, fangirlear cuando se hagan referencias; pero no hay nada que no se entienda.

En segundo lugar, eso de que todo lo hace para ganar dinero. Obviamente, o sea, es su trabajo y le está yendo de maravilla, ¿cómo no seguir? Está esto de las ediciones también. La saga principal tiene (en inglés) tres versiones -completas- diferentes.

  
De izquierda a derecha: USA, Collector Edition y UK. (También hay una canadiense pero no sé si están los seis libros)

No creo que tenga mucha relevancia en todo caso, porque acá los que ganan con las miles de ediciones diferentes son las editoriales, no los autores. Además, ¿no existirá por lo menos una decena de ediciones diferentes de la saga de Harry Potter y nadie se ha quejado?

Y en tercer lugar como dije antes, cada serie es original e independiente, no son libritos de 20 páginas con "material inedito" o qué se yo. Los libros de The Infernal Devices tienen entre 400 y 550 páginas y los de The Dark Artifices comprenden entre las 600 y 700 páginas hasta el momento. Incluso los libros de historias cortas tienen entre 500 y casi 700 páginas. Y el material es de calidad, aprobado por mí y las muchas estrellas que tienen en Gr.

¿Falta de creatividad? No. Está explorando un universo lo mejor que puede porque puede. Gente que ha leído Harry Potter (sí, será el ejemplo que usaré), díganme que no hubiesen amado que Rowling hubiese sacado un libro con historias sobre Los Merodeadores, o el Hogwarts de la época de Dumbledore siendo estudiante, o incluso de Tom Riddle, díganme en serio que no esperaron alguna vez que existiera material desde la perspectiva de Draco Malfoy, o secuelas con los hijos de la saga original, porque seamos sinceros, nadie aceptará The Cursed Child como parte del canon habiendo tantos otros fanfics más acorde a los hechos.

¿Falta de imaginación?
Me parece una acusación totalmente irrelevante, teniendo en cuenta que lo que Clare está haciendo es explorar y abrir un universo cada vez más y más, con más trama, más cosas que pasan y aún así sin hacer una salsa fanservice (quizá Malec a veces se pone fanservice, pero lo hace bien y es lo que cuenta).

Creo que hay que rescatar un montón de cosas buenas de lo que Cassandra nos coloca en sus libros, y pienso hacer un conteo para llamar la atención de quién le hace el quite a la saga.

1. Historias de calidad: Tramas con sentido, de alguna forma Cassandra siempre parece que tiene todo fríamente calculado y todos los detalles de un primer libro toman sentido en los últimos. Todo pasa por algo; todo se menciona por algo y cada detalle (o al menos la gran mayoría desde Ciudad de Cristal)  tiene razón de existir.
2. Personajes para degustarse: Si no te gusta el personaje principal, siempre tienes uno o dos pares más para escoger y seguir su historia, dentro del mismo libro. Sus libros no son sobre la parejita perfecta, aunque sean ellos quienes suelen ocupar la portada; no. En sus historias encontramos una diversidad de gente a la que seguir y con la que fangirlear en todo aspecto. Y hablando de diversidad...
3. Diversidad: Sí, tenemos a los gringos y europeos perfectos, blancos y heterosexuales (excepto por Alec), pero puedo decir que hay de todo. Afroamericanos, afrodescendientes, chicanos, latinos  asiáticos... y un largo etc. Además; personajes gays, bisexuales, lesbianas, y hace poco transexuales. Finalmente, pero no menos importantes: hombres lobos, vampiros, hadas, brujos, y a todos estos submundos muchas veces mezclados con Cazadores de sombras, que son "la sangre pura", no sin un fin al azar, sino para evidenciar lo asqueroso y destructivo que es el racismo, la xenofobia y cualquier tipo de lgtbfobia.
4. Feminismo: No, nadie en estos libros menciona la palabra feminismo, pero de verdad que aquí tenemos personajes mujeres empoderadas, no solamente siendo super rudas anti-amor, anti-lagrimas, anti-sentimientos. Hay personajes femeninos duros pero también muy sensibles y no por eso débiles. Mujeres villanas malas, mujeres héroes magnificas y viceversa. Hay compañerismo entre estas mujeres, no (y de hecho nunca) una rivalidad absurda entre ellas por algún hombre o qué sé yo. Creo que la única vez que se da algo así de forma tan explícita es cuando Alec está celoso de Clary porque a ambos les gustaba Jace y a mí eso me parece un plot interesante.
5. Machitos ridiculos: por supuesto que no pueden faltar a ensalzar el asunto, porque omitirlos de la novela sería omitirlos de la existencia, y no se puede porque son el elefante en la habitación, pero sinceramente, los caballeritos aquí son bastante inofensivos y sus "machotadas" dan más risa que otra cosa. No son realmente impresionantes en ese aspecto y la intención de sus actitudes ridículas es precisamente para eso: mostrarse ridículos y hacer reír. Son sobre todo cursis, y si bien algunos tienen una especie de pasado oscuro, nada de eso los volvió monstruos celopatas llenos de odio ni nada de eso, digamos que el halo de misterio que tienen es por traumas reales y justificables y no impide que se desarrollen, aprendan y se mejoren, con ayuda de quienes los aman, y a mí, francamente, me parece precioso. Claro, también están los irritantes, pero con el preciso objetivo de ser irritantes, para hacer el contraste.
6. Familias de verdad: De verdad, real, unida, existente y preocupada tanto como un Cazador de sombras puede estarlo de mantener a todos vivos. La familia aquí es un tema bastante bien llevado y por la misma razón siempre es un punto de conflicto; punto que me gusta mucho. A veces el villano más malo de todos resulta que es papá de alguien importante, o puede que estés enamorado de tu hermana, o quizá eres adoptado y te mintieron, o también puede pasar  que toda tu familia biológica murió pero te armaste con una nueva en el camino y resulta tan válida como cualquier otra. Todo lo que se forma alrededor de esto es en general bastante interesante porque puede resultar hasta cercano.
7. Personas diferentes: Cassandra Clare intenta ser bastante inclusiva, y en sus últimos libros ha tratado de manera muy cercana y cuidadosa el tema del autismo; además de haber mencionado el tema de la depresión; porque los Cazadores de sombras no son perfectos y también son juzgados y discriminados por tener este tipo de condiciones que los vuelven diferentes. Son un poco -bastante- como los griegos: si no sirve para pelear, no sirve para nada. Pero entonces tenemos personajes pésimos luchando pero maravillosos inventores, científicos y artistas, personas que no quieren ser lo que se supone que deben ser, porque ellos quieren ser algo más.

Y creo que la lista es mucho más larga, pero no quiero tirar todo por la ventana.

La saga tiene fallos, sí, respecto a diferentes asuntos, pero Cassandra Clare la está escribiendo desde hace 10 años y digamos que las cosas cambian en toda esa cantidad de tiempo, por eso no es justo colgarla en sus tres primeros libros. Quizá una buena forma de darle una oportunidad sería partiendo por leer algo que no sea la saga principal, algo como The Infernal Devices o The Dark Artifices. De todas formas aún se vienen varias sagas más para la gente que no logre decidirse.

Finalmente: no es la gran cosa, pero comencé a hacer este post después de haber leído el último libro que publicó de la saga y pues... como que me poseyó lo feliz que me hace leer las historias de Cassandra, más allá de la infelicidad que me provocan las desgracias por las que sus personajes deben pasar y la constante incertidumbre respecto a la supervivencia de ellos. Y bueno, quería compartirles eso, porque es bueno compartir lo que nos gusta.

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Saludos.
Azul.

Me estoy volviendo loquísima

25.10.17

Tengo alrededor de unas diez o más entradas en el borrador (lo vi hace 15 segundos y ya lo olvidé), son las 2 de la mañana y mañana tengo clases temprano, pero esta es una de las cosas que si no hago ahora, siento que no haré nunca.

De la A a la Z, con E

16.7.17


Llevo como un año atrasada con esta sección pero jamás es tarde para retomar. Me costó un poco desarrollarla porque tengo una memoria de pez terrible que no me acompaña nunca para nada... so, espero no haber omitido grandes elefantes en la habitación.

Top 5; Libros que quise leer y ya no

8.7.17


Me encanta ponerle títulos largos a las entradas. ¿No les pasa que la vida se les pasa demasiado rápido y de repente en un mes salen una chorrada de libros y todavía se andan poniendo al día con las novedades de hace tres años y aunque se anotan chorromil de esos libros; quedan ahí, sólo marcados en los to-reads de Goodreads para jamás ser leídos por ustedes? Bueno, no son los únicos.

El arte de pedir, Amanda Palmer

20.5.17

El arte de pedirTHE ART OF ASKING: or, How I Learned to Stop Worrying and Let People Help
Amanda Palmer
274 páginas (ebook)
Turner publicaciones
{goodreads}

Amanda Palmer es cantante y compositora; artista, mujer, estatua humana, esposa, madre y casi todo lo ella se sienta capaz de ser. Cuando termina la universidad definitivamente no quiere ejercer como se supone que debería, y en vez de buscar un "trabajo de verdad", se viste de novia, se sube a un cajón en Harvard Square, Cambridge, y se queda inmóvil, con el corazón encogido, observando como la vida pasa a su alrededor. Su montaje consiste en entregar flores por cada cosa (dinero, cartas, botones, más flores o lo que sea) que le dejen en su sombrero y así mantener el "regalo" en circulación, porque el verdadero regalo está en el acto del intercambio.

Con su nuevo y particular trabajo, Amanda aprende lecciones que la acompañarán el resto de su vida, donde el fantasma de la novia la atormentará cada vez que que se sienta sola, perdida, triste, confundida, o simplemente cuando el caparazón de carne y huesos no resista tanto como lo haría una estatua.